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¿Puede un televisor convertirse en un monitor de juego o, como mínimo, cumplir con los más altos estándares de visualización de los monitores gaming profesionales? Respuesta corta: síDe hecho, como veremos más adelante, fabricantes como LG llevan años trabajando en el desarrollo de una serie de funciones gaming que diluyan por completo esa barrera.

¿Y qué funciones son esas? Simple: si eres gamer o jugar es tu pasión, necesitas una tele que te siga el ritmo. En varios sentidos: en el tecnológico, desde el punto de vista de las conexiones, la tasa de refresco, latencia y la sincronización de cuadros; pero también del tipo de tecnología en el panel, los modos de juego o el control del color. Entonces, ¿qué se debe tener en cuenta a la hora de elegir un televisor gaming? A continuación, desvelamos las principales características que ningún gamer debe pasar por alto.

Latencia y tasa de refresco

Comenzamos por el apartado más infravalorado. Jugar con latencia, con una tasa de refresco lenta, es un error imperdonable. Te «chafa» la experiencia, indistintamente de la potencia arrojada por las diferentes consolas de última generación que podamos tener en casa. Por eso, desde Xbox, no han querido perder la oportunidad de recomendar a sus usuarios que experimenten la potencia de jugar ante uno de los televisores OLED de LG.

Debido a una desincronización entre la imagen renderizada y tasa de refresco del panel suelen producirse una especie de cortes en pantalla. El screen tearing y stuttering en 2021 es tan pernicioso como jugar con aquellas Game Boy sin retroiluminación: tarde o temprano, sentiremos dolores de cabeza o incluso mareos. Un problema de fácil solución, en apariencia: sincronizar ambas señales. Sin embargo, no todos los televisores poseen el músculo de hardware para garantizar un buen resultado.

Partidas

Para evitar estos problemas, los televisores OLED de LG, desde la flamante serie Z1 hasta las series G1 o C1 cuentan con VRR y ALL. VRR (Variable Refresh Rate) es una técnica de refresco adaptativo que sincroniza las velocidad entre las imágenes emitidas por la fuente y las que reproduce el TV. Por otro lado, ALLM (Auto Low Latency Mode) es una tecnología que, como su nombre indica, reduce la latencia de espera, que no es más que el tiempo que tarda el televisor en reflejar una orden recibida.

Varios de estos modelos, además, son compatibles con nVIDIA g-Sync y AMD FreeSync, los dos estándares más populares para la sincronización de cuadros. Una tecnología que demanda músculo; por esta razón, LG apuesta por un procesador propio, el α9. ¿Quién necesita un monitor compatible de unas 30 pulgadas pudiendo disfrutar de un triple A en hasta 88 pulgadas, en 33 millones de píxeles autoluminiscentes?

Resolución: ¿cuál es la adecuada?

4K

Aquí el debate es sencillo: cuanta mayor resolución, mejor. Con un matiz clave: no se necesita una resolución 8K en un panel de 45 pulgadas, ya que será imposible percibir píxeles por muy cerca que estemos de la pantalla. La relación entre resolución y tamaño se decide a través de un factor determinante: la distancia a la que se juega.

Así bien, la resolución 4K es perfecta hasta las 65 pulgadas. El LG OLED C1 de 48 pulgadas es perfecto para encontrar un equilibrio entre precio y prestaciones. De ahí en adelante puedes apostar por 8K. Y las citadas Z1 no solo son capaces de emitir el contenido a 8K nativo, también pueden reescalar el contenido mediante Inteligencia Artificial. El procesador α9 de cuarta generación mueve con brío hasta 7680 x 4320 píxeles con una precisión de color Delta E ≦2.

El color (y la luz) está en juego

Shooter

Y hablando de color, no hay que olvidar un apartado fundamental: la representación del mismo. Es evidente que la tecnología OLED es la única capaz de mostrar la pureza del color negro, ya que no hay retroiluminación y el color negro es, sencillamente, píxeles apagados. Pero esta pureza no afecta solo al blanco o negro, también define la intensidad y profundidad del gamut completo.

«Solo los píxeles OLED emiten su propia luz, lo que permite un negro perfecto, un color intenso y unas imágenes impresionantes. El resto de televisores palidecen en comparación. Están los OLED de LG y luego todo lo demás», subrayan desde Xbox.

Dicho de manera sencilla: cuanto más fiel y aproximado es el color al original, más auténtica será la experiencia de juego. Y los paneles OLED cuentan con una gran ventaja respecto a los LED: sin retroiluminación desaparecen las molestas estelas lumínicas conocidas como ghosting. Además, es bueno recordar que un panel OLED también evita el dithering por capas en la representación del color, algo muy habitual si juegas con un monitor LCD.

8K

LG cuenta con paneles QNED MiniLED, una importante evolución que aglutina lo mejor de la tecnología NanoCell en cuestión de contraste y color. Sin embargo, si buscas una cobertura total, compatibilidad con HDR GiG —y, por tanto, con los mejores estándares del mercado, Dolby Vision y HDR10+—, el OLED de LG es el cénit visual. Y es así porque si el gran talón de Aquiles de la tecnología OLED residía en su pico de brillo, los nuevos OLED evo de LG alcanzan un pico de 1.000 nits.

Muchos de los juegos de los últimos años han sido creados para ofrecer una representación fidedigna de la luz. La tecnología RayTracing, presente en PS5 y Xbox Series X, ofrece sombras volumétricas densas, reflejos y efectos muy realistas. Todo esto se pierde sin la tecnología adecuada. Y la autoluminiscencia de los píxeles en un panel OLED sirve como un guante a este propósito.

Las conexiones, el gran secreto

Forza

Muchos fabricantes presumen de contar con entrada HDMI 2.1 en sus televisores, aunque después descubres que no permiten un rango completo o que solo disponen de ella en una de las tres o cuatro entradas HDMI que incorporan.

LG hizo historia hace dos años con su C9, al presentar un panel donde todas las entradas eran compatibles con HDMI 2.1. Quizá por esta razón son líderes en venta mundial desde hace 8 años consecutivos. HDMI 2.1 garantiza que todas las entradas poseen un enorme ancho de banda (48 Gbps, frente a los 18 Gbps del protocolo HDMI 2.0) no solo para transferencias a resolución 4K a 50/60 Hz, sino hasta los 10K a 100/120 Hz.

Además, este estándar es fundamental para otro apartado: HDMI 2.1 permite representar el audio de 32 canales, garantizando compatibilidad con Dolby Atmos, DTS:X y MPEG-H, además de ser compatible con eARC (enhanced Audio Return Channel), imprescindible para disfrutar de una experiencia de audio envolvente y tridimensional.

¿Y si tu televisor tuviera un «Modo juego» específico?

Ori

Hay monitores que, dentro de su menú de opciones, incluyen un perfil denominado “Modo Juego”. Cualquier principiante leerá esto y pensará “genial para jugar”. Pero esta herramienta muchas veces se limita a reducir el input lag a costa de sacrificar la tasa de refresco, e incluso la resolución, redundando en los citados problemas de tearing y stuttering.

La gran familia de televisores OLED de LG, además de evolucionar hasta la sexta iteración de webOS, el sistema operativo más veloz en televisores domésticos, presenta un completo Menú de Configuración Gaming, donde podemos calibrar casi cualquier matiz que se nos ocurra. Un paraíso para gourmets de la imagen que prefieren el punto blanco o el perfil ligeramente más cálido de lo habitual.

Además, gracias a Guardián Ocular, las últimas iteraciones OLED de LG emiten menos de un 35% de luz azul, considerablemente por debajo del 60% habitual de los paneles LED. Lo logran gracias a un panel RGB intermedio de refinación del color y a que cada subpíxel puede emitir luz azul sin necesidad de la síntesis propia de los paneles LED. Y, ya se sabe, una menor exposición a luz azul es sinónimo de mejor salud ocular, eliminando los riesgos de daño asociados al uso de pantallas.

Recapitulando, la suma de tecnologías propias vitaminadas con el procesador αlpha9 y la compatibilidad con las últimas innovaciones del mercado —desde HDMI 2.1, la conexión inalámbrica para Cloud Gaming hasta AirPlay 2— posicionan a la familia OLED de LG como el perfecto candidato a televisor gaming. Puedes conformarte con menos, pero estarás perdiéndote parte del progreso tecnológico actual… y jugando bajo una peor calidad.