Si amas el cine, sabes que no hay nada como una sala, como ese momento de sagrada comunión donde te sientas en tu butaca, bajan las luces y, al menos hasta que finalice la proyección, el mundo se detiene dentro de esas cuatro paredes. Sin embargo, nadie dijo que no podrías emular esa sensación en el salón de tu casa. Baja las persianas, deja cerca tus snacks y refrigerios favoritos y atiende: con la ayuda de LG, tu hogar puede convertirse en un cine doméstico tan competente que tal vez te apetezca invitar a alguien y presumir de ello.

Un proyector es la mejor opción para montar un cine en casa. Da igual si pasamos horas hablando de la fotografía de Javier Aguirresarobe o si queremos devorar el último estreno de alguna plataforma de streaming: el cine se goza en pantalla grande y, para disfrutar de una más allá de las 100 pulgadas, y encima sin marcos, un proyector es la mejor opción.

La tecnología ha logrado superar aquella imagen que teníamos del proyector tradicional, ese aparato que lanzaba diapositivas sobre una pared blanca. Hoy en día, un fabricante como LG no duda en calificar a las soluciones de su familia LG CineBeam como «El televisor libre», puesto que se ha convertido en la mejor alternativa para ver contenido visual en pantalla gigante.

Si estás pensando adquirir uno, te contamos cuánto espacio necesitas y qué proyector se ajusta mejor a tus necesidades dependiendo del tipo de sala que tengas y dónde quieras colocarlo. La buena noticia es que, en el peor de los casos, no se necesita más de 2 metros de distancia y un par de cortinas para apaciguar la luz exterior. En el mejor, simplemente no habrá que hacer absolutamente nada.

¿Qué tipo de proyector necesito para ver películas en casa como en el cine?

Vayamos de menos a más, a lo concreto, para que se pueda entender de forma clara qué características son esenciales en un proyector para convertir tu sala en un cine en casa. Los seis elementos fundamentales son los siguientes.


  • Proyector 4K UHD (3840 X 2160) y HDR10
  • Tiro ultracorto con pantalla de hasta 120”
  • SmartTV webOS 6.0 integrado con aplicaciones como Netflix y Disney+
  • Fuente Láser con más de 15 años de vida útil (20.000 horas)
  • 2.500 lúmenes ANSI y contraste 2,000,000:1
  • Sonido envolvente con estéreo integrado de 20W+20W

Espacio, ¿dónde lo pongo?

Esto es lo que se define como “campo de uso”. Tengamos en cuenta que existen dos tipos de proyectores, de tiro corto y de tiro largo. Los proyectores de tiro corto se denominan así porque necesitan muy poco espacio para proyectar una imagen de grandes dimensiones. Habitualmente, cuanto más largo es el tiro, más grande será la imagen proyectada, aunque también perderá más definición y contraste. La clave está en encontrar un equilibrio que supere las 100 pulgadas sin tener que alejarse demasiado de la pared de proyección.

Resolución y formato

Una resolución pobre mostrará imágenes borrosas. Mide la densidad de píxeles en pantalla. La resolución mínima esperable es HD ready (720p), la habitual es FullHD (1920 x 1080 píxeles) y la deseable es la resolución 4K (3840 x 2160 píxeles). Y es que la resolución es esencial para percibir calidad en los detalles.

LG apuesta por resoluciones muy superiores a las 1080p en sus últimos proyectores, ofreciendo en el modelo LG CineBeam HU715QW hasta 120 pulgadas a resolución 3840 x 2160px y total compatibilidad con el estándar HDR10. Y, por supuesto, también son compatibles con casi cualquier ratio que se te ocurra.

Una ventaja adicional es que estos proyectores incluyen un sistema de corrección trapezoidal de 4,9 a 15 puntos. ¿Qué rayos significa? Que da igual si el proyector no está correctamente alineado frente a la pared: el propio periférico se encarga de ajustar las alineaciones horizontal y vertical en función del ángulo y la superficie. El proyector reconoce con su haz de luz reflejado si la imagen emitida se ajusta correctamente a esta alineación.

El formato, por otra parte, establece las relaciones de espacio entre ancho y alto. Un proyector profesional es compatible con los principales estándares de cine doméstico y comercial (4:3 y 16:9, etc).

Luminosidad y contraste

La potencia lumínica de un proyector se mide en lúmenes ANSI. Este número indica la cantidad de luz que puede lanzar el dispositivo sobre la zona de proyección.

Pero todo depende de la cantidad de luz que se reciba habitualmente en la sala donde se proyecta. Cuanta mayor luz ambiental haya, más luminoso tendrá que ser el proyector. La media suele situarse en los 1000 lúmenes, aunque todo depende del tipo de sala. Una habitación bien iluminada en pleno día puede proyectar unos 6000 lúmenes.

Lo que nos lleva a hablar de contraste: a mayor contraste (mayor luminosidad entre blanco y negro), veremos imágenes más definidas. Si trasladamos esto a datos concretos, un contraste 1.000:1 significa que el punto más brillante es mil veces más claro que el punto más oscuro. En los principales proyectores domésticos se suele recomendar un contraste mínimo de 5.000:1.

Por supuesto, la cantidad de luminosidad también está acotada al tipo de tecnología. Muchos proyectores se asemejan a un panel LCD, en el que la luz blanca se divide en los tres colores primarios y después se ensambla para componer los colores de cada imagen. Por otro lado, la tecnología LCoS refleja la luz en vez de dejarla pasar. Otros apuestan por sistemas DLP (Digital Light Processing), en los que la imagen se compone de millones de espejos. Y, por último, debemos destacar la tecnología láser, la más precisa y duradera. De hecho, presume de una vida útil de más de 20.000 horas (unos 15 años), frente a las 6.000 horas de la lámpara tradicional (3 años). 

En este particular, LG lleva años desarrollando una importante labor de democratizar las novedades tecnológicas de los proyectores como los dobles diodos de láser, es decir, llevando la innovación de los proyectores de las salas de cine a nuestro hogar.

Tecnologías compatibles

El cuarto punto a tener en cuenta para acertar con la compra de un proyector reside en la cantidad de tecnologías y conexiones compatibles. Los equipos de LG, como el LG CineBeam HU715QW, se benefician del sistema operativo WebOS 6.0 para ofrecer de manera nativa acceso directo a todas las plataformas populares, como pueden ser Netflix o Disney +. De hecho, podemos considerar los proyectores de LG como el primer TV libre con Smart TV integrado.

Además, para simplificar su uso, contamos con un aliado de primera: el Magic Lighting Remote Control, que permite que la interacción y la accesibilidad con las distintas apps y funcionalidades resulten más sencillas.  

Conectividad (cableada e inalámbrica)

Los proyectores LG CineBeam son tan capaces como cualquier televisor, integrándose en un hogar inteligente a través los asistentes de Google e iOS, pudiendo usarse de manera remota por streamcast mediante la red WiFi, acceder a contenidos desde un USB plug&play, o incluir entradas y salidas HDMI como si se tratara de una tele.

A estos periféricos no les falta ni conectividad AirPlay 2, HomeKit, ni Bluetooth, además de sumar tres puertos HDMI compatibles con eARC y dos USB 2.0. De hecho, una de las ventajas principales del modelo HU715QW reside en la sencillez de su operatividad: no necesita instalación, es un auténtico plug&play incluso en el apartado sonoro.

Sonido (o ruido, más bien)

Lo que nos lleva al último punto, el sonido. No al propio audio del proyector, sino al sonido que emiten. Algunos son algo ruidosos: si superan los 30 dB, producirán una molesta reverberación para tu cine en casa y sus ondas se colarán en las escenas más silenciosas. Cuando estás devorando el último hito en cine épico, no quieres que nada te despiste, ¿verdad?

Cómo elegir qué proyector comprar para simular un cine en casa y ver contenidos en pantalla grande

Los tres elementos clave a tener en cuenta son el espacio sobre el que proyectará (una pared blanca, lisa y opaca); la habitación, no especialmente iluminada, y un espacio a aproximadamente metro y medio, salvo en el caso de aquellos proyectores de tiro ultracorto, como el LG CineBeam 4K HU715QW; y el último factor es, cómo no, el presupuesto.

El proyector LG CineBeam HU715Q cuenta con un ratio de tiro de 0,22 metros. Dicho de otra forma, es capaz de proyectar 100 pulgadas a tan solo 21,7 cm y alcanzar las 120 pulgadas con unos centímetros extra. Por otro lado, el modelo HU710P cuenta con un ratio de tiro de 1,3 hasta los 2,08 metros, pudiendo alcanzar desde 40 hasta 300 pulgadas a resolución 4K UHD (3.840 x 2.160 píxeles).

¿Y cómo podemos medir la luz necesaria? Fácil: en una habitación oscura, entre 500-800 lúmenes estaremos servidos. En una habitación de iluminación suave, con unas cortinas o persianas a ras, unos 1000 lúmenes nos vendrán de perlas. En una habitación bien iluminada —con luz natural o artificial—, 1500 lúmenes son más que suficientes.

El LG CineBeam 4K HU715QW es capaz de alcanzar 2.500 lúmenes ANSI gracias a su sistema láser con una vida útil de unas 20.000 horas. Lo mejor de todo es que cuenta con un sensor capaz de ajustar el brillo y el contraste de forma automática. El modelo HU710PW, por su parte, es un híbrido láser+LED que aprovecha lo mejor de ambas tecnologías y alcanza 2.000 lúmenes ANSI, además de poseer un zoom dinámico de 1,6 aumentos. Ambos modelos son compatibles con las tecnologías TruMotion, Dynamic Tone Mapping y Modo FilmMaker.

Por otro lado, en ningún momento necesitarás contratar a ningún servicio ni acudir a complejas instalaciones. Además, si eres manitas, estos proyectores también brindan la posibilidad de montarse en el techo. Eso sí, hay un par de consideraciones extra que deberás tener en cuenta.

Por ejemplo, para taladrar y fijar el proyector, necesitarás un detector de vigas, un destornillador con broca especial para pared, tacos de goma de 5mm y 2 o 4 pernos de fijación, los cuales irán firmemente atornillados al soporte VESA del proyector. Por otro lado, es crucial localizar la toma de corriente y asegurar el instalado de cables con una canaleta lisa para ocultar y proteger dicho cableado.

¿Qué proyector comprar para hacer un cine en casa?

Basándonos en estas tres pautas básicas (espacio disponible, tipo de sala y presupuesto), LG cuenta con la familia Cine Beam, dirigida a los fanáticos del cine y los amantes de los contenidos, que buscan experiencias inmersivas de alta calidad. 

Posiblemente, los usuarios de un proyector como el LG CineBeam HU715QW no echarán de menos el receptor de televisión puesto que se trata de un dispositivo 4K con SmartTV integrado capaz de ofrecer una pantalla de hasta 120 pulgadas a tan solo unos 30 cm de la pared, por su tiro ultracorto

Por su parte, gracias a sus altavoces estéreo de 20W + 20 W y los woofers cuádruples, disfruta de un sistema de sonido con calidad cinematográfica que ofrece la mejor experiencia audiovisual. Algo a lo que también contribuyen los radiadores pasivos, situados en la parte superior e inferior del altavoz, que evitan cualquier tipo de vibración. 

Dime qué salón tienes y te diré qué proyector necesitas

En resumen, elegir el proyector adecuado para tu hogar es tan sencillo como buscar una pared blanca y de textura lisa, conocer la distancia entre los paramentos de la estancia —desde macetas hasta la mesita favorita donde acomodas una lámpara de noche— y aprovechar el hueco siguiendo las instrucciones de distribución.

Lo mejor de todo es que no necesitas recurrir a instalaciones complejas ni nada similar: tu cine en casa está a tu alcance y es más accesible que nunca con un proyector como el LG CineBeam HU715QW.

Además de todo esto, descubre cuál es el compromiso de LG con el medioambiente gracias a su movimiento Smart Green.


  • Proyector 4K UHD (3840 X 2160) y HDR10
  • Tiro ultracorto con pantalla de hasta 120”
  • SmartTV webOS 6.0 integrado con aplicaciones como Netflix y Disney+
  • Fuente Láser con más de 15 años de vida útil (20.000 horas)
  • 2.500 lúmenes ANSI y contraste 2,000,000:1
  • Sonido envolvente con estéreo integrado de 20W+20W